En Happy Nest el patio no es un premio al final del día. Es un espacio de aprendizaje, tan importante como la sala.
El cuerpo también aprende
Trepar, correr, cavar, sembrar y observar bichos son formas de conocer el mundo. El movimiento organiza el cuerpo y abre preguntas.
La terraza con huerta nos enseña a esperar, cuidar y cosechar. Y el juego compartido nos enseña a estar con otros.